La máquina de la libertad
El Harley-Davidson Museum® recrea un breve capítulo de la historia de la Motor Company
Libertad sobre dos ruedas es desde hace 115 años la fórmula de Harley-Davidson®, pero esas dos ruedas no siempre tuvieron motor. Durante seis años, a partir de 1917, los aficionados tuvieron la posibilidad de experimentar la euforia del movimiento sobre dos ruedas comprando una bicicleta Harley-Davidson. Creadas con la intención de introducir la marca a un público nuevo, estas bicis estaban decoradas como las motos de la compañía y ofrecían su misma calidad excepcional: “un par de ruedas para sentirse orgulloso.” En la actualidad, una bicicleta Harley-Davidson original, que se identifica fácilmente por las letras ‘H-D’ en el plato delantero de la cadena, es un codiciado y valioso artículo de colección.

Durante los preparativos para la celebración del 115° Aniversario de Harley-Davidson en Milwaukee durante el fin de semana del Día del Trabajo en Estados Unidos, el personal del H-D Museum™ concibió la idea de un proyecto especial para llamar la atención sobre una interesante parte de la historia de la compañía. Los Motor Company Archives tienen media docena de ejemplares de bicicletas H-D® originales en su colección, y se pensó en un plan para recrear una bicicleta que, sin ser una réplica exacta del modelo 7-17 Special de 1917, representase el carácter del original, con algunas concesiones en cuanto a funcionalidad, seguridad y coste. Solo se producirán 10 ejemplares de la bicicleta tributo, que serán vendidos este verano por el Museo. Se encargó la creación de las bicicletas a Heritage Bicycles, restauradores de bicicletas custom en su taller de Chicago.
“Harley nos pidió reproducir el original lo más fielmente posible –declaró Mike Salvatore, propietario de Heritage–. Se trataba de un auténtico desafío, porque nos sacaba de nuestro elemento. Esta vez no se trataba de ir a un sótano para recoger un cuadro de bici y pintarlo de verde. Además, fue fantástico trabajar con un cliente como el Museo, que se implicó enormemente en cada detalle del proyecto”.

Las bicicletas H-D originales se montaron en un edificio situado al otro lado de las vías del tren, cerca del taller de Juneau Avenue, en Milwaukee, con componentes encargados a la Davis Sewing Machine Company de Dayton (Ohio). Davis trabajaba en el sector de la bicicleta desde 1892 y también fabricó la motocicleta Dayton. La marca de bicicletas Dayton pasaría a llamarse Huffman y posteriormente Huffy, una marca que aún es conocida en la actualidad.
Para que la asociación con sus motos fuese muy clara, Harley-Davidson pintó cada uno de los siete nuevos modelos con una capa de la misma pintura de color verde oliva que se utilizó en 1917 para las motos. La bicicleta modelo 7-17 Special (precio de tarifa original: 35 $) también tenía el tubo superior del cuadro en ángulo, para conseguir un perfil similar al de las motocicletas. El piñón de acero mostraba las letras H-D en la estrella con un brillante acabado cromado. En su día, las bicicletas Harley® eran un producto de gama alta.

Heritage Bicycles comenzó el proceso de recreación de la 7-17 Special de los H-D Archives, tomando mediciones precisas del cuadro original, con ese característico ángulo en el tubo superior, una cadena y soporte del asiento con una curva original y una geometría que Joel Van Twisk, director de operaciones de bicicletas en Heritage, describe como “bastante rara”.
“Las bicicletas originales estaban diseñadas para personas de menor estatura, por lo que el marco es compacto y bajo –dice Van Twisk–. Queríamos que fuera cómoda para adultos más altos, así que modificamos la geometría. En términos actuales diría que es un cuadro de 52 cm”.
Heritage encargó los componentes del cuadro con tubo de acero Chromoly de calidad superior e hizo una plantilla para montar las piezas del cuadro que había que soldar. Una vez terminados los cuadros, Heritage comenzó a buscar componentes que pudiera utilizar para montar una bicicleta lo más parecida posible a la original. Al tratarse de una serie muy limitada, recrear los guardabarros de acero, por ejemplo, supondría un coste prohibitivo. Heritage encontró guardabarros de aluminio con un perfil muy similar. En lugar de las llantas de madera de 28 pulgadas originales, el modelo nuevo utiliza llantas modernas de tamaño 700C con neumáticos de caucho marrones de color muy semejante a los neumáticos Firestone originales de color terracota. La potencia y la tija son componentes modernos. El sillín Brooks B135, actualmente solo a la venta en Inglaterra, tiene muelles delanteros y traseros similares al sillín Troxel original. Heritage también recreó el soporte de la rueda trasera.
Un detalle que fue preciso perfeccionar fueron las distintivas letras del piñón delantero.

“No podíamos desmontar la bicicleta original del Museo para utilizar ese piñón com modelo –dice Van Twisk–, así que creamos una foto con Google Docs que el constructor utilizó para cortar mediante una máquina CNC láser una réplica en acero inoxidable pulido, más duradero que el cromado del original. La bicicleta original también utilizaba un tamaño obsoleto de paso de dientes y cadena, que hubo que cambiar para poder ajustar una cadena moderna”.
Van Twisk dijo que el desafío más importante al que se enfrentó Heritage fue recrear la corona de la horquilla de triple platina.
“No existe nada parecido en el mercado actual, así que tuvimos que construir las platinas desde cero utilizando acero inoxidable pulido”, dice Van Twisk.
Uno de los últimos detalles que Heritage tendría que abordar fue el distintivo logotipo de Harley-Davidson en el frontal. “Encontramos uno en eBay que utilizamos como patrón, e hicimos réplicas exactas fundidas en latón, al que aplicamos un acabado envejecido”, dice Van Twisk.
Antes del montaje final, los cuadros fueron pintados a mano por Jeff Williams de King of Paint en St. Francis (Wisconsin), con colores idénticos a las bicicletas originales.

Las bicicletas Harley originales fueron en un primero momento un gran éxito de ventas, y la compañía registró 5079 unidades vendidas en las primeras semanas en el mercado en 1917. Pero incluso en 1920, el año de mejores ventas, las bicicletas representaban solo un 4% del negocio total de Harley-Davidson en Estados Unidos; durante la recesión de 1920-21 tras la guerra, la empresa cesó la producción de bicicletas poniendo final a un interesante capítulo en la historia de la Motor Company.
“Para nosotros, el interés no radica sólo en la bicicleta, sino también en poder participar en la conmemoración de un periodo de la historia de Harley-Davidson y del ciclismo –dice Salvatore–. De verdad que espero que estas bicicletas tributo no sean meros objetos de exposición colgados en una pared. Hemos creado una bicicleta que el propietario pueda conducir y disfrutar”.
Texto: Charles Plueddeman
Fotos: Josh Kurpius y Brad Chaney
